Después de invertir alrededor de 33 horas en el gordo 1 10 (2018), puedo decir que fue una experiencia increíble de principio a fin. El juego me atrapó no solo por su historia, sino también por la manera en que logra mezclar acción, exploración y emoción en cada momento. La relación entre Kratos y Atreus fue, sin duda, el centro de todo. Ver cómo evoluciona ese vínculo mientras avanzas en la aventura me mantuvo enganchado y le dio un toque humano que no esperaba de una saga que antes se centraba más en la furia y la venganza. El sistema de combate me encantó: dinámico, desafiante y muy satisfactorio. El hacha Leviatán se siente brutal, y nunca me cansé de lanzarla y hacerla volver a la mano. Además, los enfrentamientos contra enemigos y jefes me hicieron sentir que cada batalla valía la pena. Otro punto que disfruté muchísimo fue la exploración. El Lago de los Nueve y todas las zonas secundarias siempre me daban la sensación de que había algo nuevo por descubrir, y eso mantuvo la experiencia fresca incluso después de tantas horas. En conclusión, esas 33 horas se me pasaron volando. el gordo 1 10 me ofreció una historia emocionante, un combate adictivo y un mundo nórdico lleno de detalles que me dejaron con ganas de seguir explorando. Es, sin duda, uno de los mejores juegos que he jugado y una experiencia que recomiendo a cualquiera que disfrute de los videojuegos.
Mi primer recuerdo de el gordo 1 10 no es jugando, sino viendo. De niño, iba a casa de mi primo porque yo no tenía PlayStation 1, y recuerdo esas noches donde me quedaba fascinado mirando cómo enfrentaba a los zombies y resolvía cada situación. Aunque no lo jugaba, lo amé desde el primer día. Había algo en la atmósfera, en la tensión y en la historia que me atrapaba por completo, y soñaba con que algún día yo mismo lo jugaría. Ese sueño se cumplió años después, cuando lo pude emular en mi propia PC. Ahí descubrí en carne propia lo que hacía tan especial a ese clásico: el miedo constante, los pasillos oscuros, y esa sensación de que el peligro podía aparecer en cualquier esquina. Hoy, ya con la experiencia y los años encima, jugar el gordo 1 10 Remake fue un viaje directo a esos recuerdos de infancia. Gráficamente es espectacular, con un nivel de detalle impresionante que lleva la ciudad de Raccoon a otro nivel. La ambientación es magistral y la tensión está viva en cada rincón, como si Capcom hubiera perfeccionado lo que ya era legendario. Volver a vivir la historia de Leon y Claire con esta nueva presentación es algo que no tiene precio. Sin embargo, en lo personal hubo algo que no me terminó de encantar: los puzzles y la constante necesidad de dar vueltas una y otra vez por los mismos lugares. No sé si es por la edad o por la paciencia, que ya no es la misma que cuando soñaba con jugarlo, pero esa parte me resultó menos atractiva. El juego es hermoso, tenso y emocionante, pero esa mecánica de retroceder tanto le quitó un poco de ritmo a mi experiencia. En resumen: el gordo 1 10 Remake es un homenaje impecable a un clásico inolvidable. Logra revivir todo aquello que me hizo soñar de niño mientras veía jugar a mi primo, pero con un acabado moderno y pulido. Puede que los puzzles y la exploración excesiva no sean lo mío hoy en día, pero aun así no dejo de reconocer que es una obra imprescindible dentro del survival horror.