[h1]Testosterona, destrucción y caos espacial[/h1] Joder, virilidad en su máximo esplendor. Honestamente no estoy muy metido en el universo de Warhammer 40k porque es demasiado extenso, pero de lo poco que sé puedo decir que me encanta: racismo espacial, xenofobia interplanetaria, democracia, sangre, pelos, destrucción, pollo rostizado… entre otras cosas. La historia es muy buena, con visuales hermosas y mapas muy agradables de jugar. Eso sí, la campaña se siente un poco corta. La jugabilidad es sencilla y completamente diferente a los demás juegos de Warhammer, que son más de estrategia (exceptuando Vermintide, el cual es un FPS). Aquí se siente casi como un Gears of War, agregando el hecho de que hay variedad de clases para elegir según tu estilo de juego, y una buena variedad de armas para experimentar. Aunque la campaña sea corta, es muy buena y lo complementa muy bien con el PvE y PvP. El PvP es muy competitivo, mientras que el PvE consiste en hordas o misiones cooperativas, ambos modos son igual de divertidos. Personalmente creo que podrían agregar un poco más de contenido, ya que solo dos facciones se quedan cortas, pero sigue el mismo patrón de la primera entrega de Space Marine. En cuanto a personalización, hay bastantes objetos cosméticos para tus astartes. La mayoría se pueden desbloquear simplemente jugando, pero los más llamativos y ostentosos vienen en DLC. En realidad, esto no afecta nada al juego: nadie está obligado a comprarlos, a menos que quieran vestir bien a su [b]Barbie conquistadora de planetas[/b]. En resumen, es un gran juego que desborda testosterona. Lo recomiendo mucho si te gusta la acción directa y sentirte un verdadero astartes en medio del caos espacial.
El juego está bien, pero creo que es inferior a RE7 en muchos aspectos. Intenta alejarse del manejo de recursos clásico y añade mecánicas que empezaron a presentarse en RE4 como la tienda, el maletín, a lo cual añade caza, comida y tesoros que, sinceramente, encuentro un poco de más. No digo que la franquicia tenga que estancarse en una formula, de hecho lo que menos le reclamo a RE6 es el intento (fallido) de probar cosas nuevas, pero en este caso siento que se podría haber hecho de mejor forma. Debo decir, eso sí, que las peleas de jefes son muy buenas, cada una con mecánicas distintas, interesantes y muy bien pensadas. La nueva ambientación gótica es llamativa y atrapante. Visualmente está muy bien, a pesar de uno que otro problema con la optimización. No creo que extrañe a nadie que la historia, tan absurda y ridícula, no sea por ello menos disfrutable si te dejas llevar y no te la tomas tan enserio, creo que es una de esas franquicias donde lo importante son los personajes y sus situaciones más que la trama en sí. Si eres un fanático demasiado anclado a lo ortodoxo, al cual la cámara en primera persona por alguna razón le resulta insoportable y que por poco no desea cargas en las puertas y escaleras, no tendrías porqué jugar este juego, ya que se aleja aún más si cabe de la fórmula clásica, de hecho se podría decir que su inclinación a la acción es notable. Ahora bien, si te gusto RE7 como a mí, no está de más que lo pruebes, se disfruta a pesar de no transmitir con la misma eficacia la esencia de los juegos clásicos.