Resumen: MAPA: HERMOSO la verdad es que lo mires donde lo mires se ve Increíble tiene una muy buena representación no solamente de como es una mínima invasión tiranida y marines de los mil hijos. Sino que también a nivel estético de mapa se ve muuuy bien y correcto. MUSICA: La música es bueno, no destaca mucho porque la siento muy floja en algunas y otra se siente un poco más épicas como "Skyfire" peeero. Hubiera preferido que hicieran una música más notable y adecuada para warhammer. Así como en Mecanicus y Rogue trade. PERSONAJES: DEMETRIAN TITUS. Este hombre una maravilla y siendo que en la galaxia ví y despiadada de este universo los grandes hombres mueren sin glorias ni laureles. Se pensó que TITUS fuera asesinado por la inquisición como terminó en el primer juego. La verdad me sorprendió verlo en el trailer, y creo que apartir de ahí lo metieron al canon debido al exitaso. Que fue la entrega, los nuevos personajes Gadriel, Chairon, Accherman, hasta el maldito Marneus Calgar el señor del capitulo. Un personaje que es una leyenda. Nunca pensé ver una representación audiovisual de el. GRAFICOS: gráficamente es un juego hermoso, con un nivel de detalle muy bien cuidado. Desde algo tan simple como una estructura cayendo y rompiendo un suelo, hasta la oleadas de tiranidos de fondo el cual si disparas se ve el impacto como si fueran parte de la misma interracion del juego, pequeños detalles Pero uno valora mucho HISTORIA: Las historias de los juegos de warhammer jamás fueron complicadas, ni descabelladas, se sienten bien. Son historias muy simples en un universo muy complicado. Pero se agradece de que continuarán con la historia del 1 y trayendo respuestas a preguntas que teníamos como TITUS en si. Lo único malo es lo corta de la historia me hubiera gustado una profundidad Pero hay juegos que duran 50 horas y uno ya se cansa JUGABILIDAD: es una maravilla, se siente epica, facil de adaptar y incluso facil de modificar. Sentís esa potencia de ser una máquina de matar un angel de la muerte listo para acabar con hordas de enemigos. Y se siente fluido y satisfactorio desde las armas hasta alas ejecuciones son una maravilla. SIDEQUEST: Las fases de operacion y PVP son una maravilla no solo porque. A nivel cooperativo cumple enormemente, y si no tenés gente igual. Tiene. Una match muy bueno con una rotación muy rapida, aveces uno espera un poco más o menos depende el día o el lanzamiento de otro juego que la gente quiera ir a probar. Es entendible, Pero en general en las 50 horas que llevo jugando. Casi siempre tengo a alguien. Me encanta el juego sin duda alguna vale la pena el nivel de buenas decisiones y buen trabajo que le pusieron encima porque desde lo estético hasta lo jugable, es sin duda muy hermoso lo recomiendo y le doy un 9/10
Space Marine 2 no es un shooter. Es una manifestación divina del exceso, un monumento de testosterona pixelada y glorioso metal imperial. Cuando lo inicias, no ves un menú: ves una declaración de guerra al aburrimiento, a los tiránidos y a la idea misma de sutileza. Cada paso que das suena como si mil soles rugieran de aprobación. Cada disparo es una plegaria en calibre .75. Cada golpe de tu Chainsword convierte la materia orgánica enemiga en una lluvia artística de carne y gloria. No hay “sigilo”. No hay “plan táctico”. Hay tú, tu fe y un océano de bichos que gritan en estéreo antes de ser purificados a ritmo de Heavy Bolter. El protagonista no tiene nombre: tiene presencia. Es tan ridículamente poderoso que podría usar un tanque como casco y seguiría pareciendo elegante. Su respiración tiene la densidad moral de un sermón. Cuando corre, los continentes tiemblan. Cuando cae, los herejes hacen cola para morir primero. Visualmente, el juego parece renderizado en pura energía del Trono Dorado. Cada armadura brilla como si estuviera pulida con las lágrimas de los caídos. Cada batalla es una pintura renacentista con 300 litros de sangre y cero misericordia. La música no acompaña: invoca. Space Marine 2 no se juega, se sobrevive. Es una misa en fuego cruzado, un poema escrito con metralla, una sinfonía de destrucción que deja a tus neuronas marchando en formación. En resumen: este juego no es una secuela. Es un exorcismo del alma. Y si no sientes el impulso de gritar “¡POR EL EMPERADOR!” después de cinco minutos, revisa tu pulso.