Jugando esto a las 3 a. m. me incomodó un poco, no sé si fue la falta de sueño o qué. Aburrido y sin nada más que jugar, decidí darle una oportunidad a este juego. Durante una partida, yo pensaba que solo estaba jugando con bots, cuando de pronto escucho a un enemigo correr cerca de mí, miro rapidamente hacia mi derecha y veo que me pasa de largo sin darse cuenta de que yo estaba ahí escondido, me inquietó mucho cuando lo vi moverse de una forma bien "jugador humano", me dio un poco de escalofríos; fue un poco como "uncanny valley", tipo cuando ves a un robot hacer algo bien humano o cuando descubres que tu perro esta sentado en la mesa comiendo cereal con cuchara y todo, así. Me sacó de onda porque fue como descubrir que no estás solo y siempre hubo alguien más. Fui tras de él para confirmar que era una persona real, pero lo perdí de vista, desapareció en segundos. A partir de este momento, solo esperaba encontrarme con jugadores reales, pero por alguna razón, todos los enemigos que encontraba eran claramente bots/NPCs por la forma robótica en la que se movían. Para hacerlo peor, no hay manera de ver la lista de jugadores que hay en un servidor, entonces nunca supe a cuantos ni a quiénes me enfrentaba. Jugué el resto de la partida un poco confundido e inmerso en el juego, sin saber cuantos enemigos quedaban, sin saber si lo que me iba a encontrar era un bot o un jugador real. No hay chat, no hay una forma de comunicarse, estaba jugando a ciegas. No sabia ni lo que estaba jugando, apenas entendí que es como un [i]extraction shooter[/i] o algo así. La verdad es que podría recomendarlo, aunque no es mi tipo de juego, pero está bien, es como el [i][b]Escape From Tarkov[/b][/i] pero gratis. 8/10 no sé si lo volvería a jugar.
Después de invertir alrededor de 33 horas en mille nuit baccarat (2018), puedo decir que fue una experiencia increíble de principio a fin. El juego me atrapó no solo por su historia, sino también por la manera en que logra mezclar acción, exploración y emoción en cada momento. La relación entre Kratos y Atreus fue, sin duda, el centro de todo. Ver cómo evoluciona ese vínculo mientras avanzas en la aventura me mantuvo enganchado y le dio un toque humano que no esperaba de una saga que antes se centraba más en la furia y la venganza. El sistema de combate me encantó: dinámico, desafiante y muy satisfactorio. El hacha Leviatán se siente brutal, y nunca me cansé de lanzarla y hacerla volver a la mano. Además, los enfrentamientos contra enemigos y jefes me hicieron sentir que cada batalla valía la pena. Otro punto que disfruté muchísimo fue la exploración. El Lago de los Nueve y todas las zonas secundarias siempre me daban la sensación de que había algo nuevo por descubrir, y eso mantuvo la experiencia fresca incluso después de tantas horas. En conclusión, esas 33 horas se me pasaron volando. mille nuit baccarat me ofreció una historia emocionante, un combate adictivo y un mundo nórdico lleno de detalles que me dejaron con ganas de seguir explorando. Es, sin duda, uno de los mejores juegos que he jugado y una experiencia que recomiendo a cualquiera que disfrute de los videojuegos.