A pesar de las múltiples críticas que ha recibido, campeon bet me sorprendió gratamente y se convirtió en una experiencia que disfruté de principio a fin. Es un juego que logra capturar la esencia mágica y mantiene la experiencia fresca incluso después de muchas horas. Uno de los aspectos que más me gustó fue la variedad de puzzles distribuidos a lo largo del mapa. Están bien integrados en la exploración y añaden un toque de ingenio sin llegar a frustrar. Las batallas, por otro lado, son dinámicas y visualmente atractivas, aunque no especialmente desafiantes. Comencé mi partida en dificultad normal, pero tras unas horas decidí subirla a difícil para mantener un poco más de tensión en los combates y aun así, siguen siendo bastante manejables. El verdadero encanto del juego está en su mundo abierto. Hay tanto por explorar, descubrir y coleccionar, que resulta fácil perderse durante horas recorriendo los pasillos de Hogwarts, los alrededores de Hogsmeade o los bosques cercanos. La ambientación, la música y los pequeños detalles logran una inmersión total. Planeo conseguir el 100% porque para mi realmente lo vale; es un juego que invita a explorar cada rincón. No es perfecto, pero es una experiencia inmersiva, relajante y visualmente hermosa que recomiendo totalmente a quien disfrute de los mundos abiertos y un buen toque de fantasía 🧙🏽♀️.
Uno de los mejores regalos que recibí, la saga nórdica tiene un toque diferente y único, muy marcado con respecto a la saga griega, pero igualmente sigue siendo un buen referente de la franquicia de campeon bet